Los Famosos Pecados Veniales.

 
 
La clasificación que generalmente hacemos con relación a lo que consideramos pecados insignificantes y de poca importancia, podría variar dependiendo de muchos factores.
 
Comencemos analizando lo que nos dice El catecismo de la Iglesia Católica al respecto en el numeral 1857:
 

“Para que un pecado sea mortal se requieren tres condiciones: "Es pecado mortal lo que tiene como objeto una materia grave y que, además, es cometido con pleno conocimiento y deliberado consentimiento" (RP 17).”

Esto nos indica que si alguna de las tres condiciones expuestas falla, no hay pecado mortal y por tanto se considera un pecado venial.
 
Hay cosas que por su naturaleza de entrada asumimos que se pueden llegar a considerar como pecados veniales como una mentirita o “mentirijilla,” como dirían en los Simpson.
 
Existen muchos considerados “pecaditos”, que “como todo el mundo los comete o damos por hecho de que no lo son por estar tan acostumbrados a realizarlos que presumimos de antemano que corresponden a pecados veniales, los pecados que vemos todos los días en televisión, se vuelven normales y ya ni siquiera los consideramos al hacer un acto de contrición o al confesarnos.
 
Desde pequeños estamos acostumbrados a escoger “el pedazo más grande”, en el cual es un acto de egoísmo que se hace mecánicamente presente y es inconsciente en muchas ocasiones.
 
Este escoger el pedazo más grande se nos queda toda la vida y solo que luego queremos la casa más grande y cómoda, el carro más lujoso, y somos capaces de pasar por encima del que sea, con tal de conseguirlo etc.
 
Basta con repartir una pizza entre amigos y esperar pacientemente para ver “que te queda”. (Si alguien alcanza a reflexionar y convierte la escogencia en algo altruista o tiene otro interés es posible que obtengas un pedazo mayor al que esperas).
 
En forma similar esperamos siempre, los mejores lugares, la mejor posición, y se vuelve muy común y normal ser ambiciosos o codiciosos, no importa si para obtener ese pedazo, pasamos por encima de los demás.
 
La mentira por naturaleza es un acto “encadenarte”, nunca viene sola, siempre esta acompañada de otra o de algún pecado de soberbia, engaño, trampa, estafa, egoísmo etc.
 
Quiero mostrarlo con algunos ejemplos para llamar su atención.
 
“llama alguien a la casa y como le debo un dinero al vecino, le pido a mi hijo que conteste el teléfono y le diga que no estoy, a lo cual se oye la siguiente conversación: Joven, como esta se encuentra su papa?  No él no esta. Será que se demora? ( ante nuestra señal responde:)
 

Yo si creo viajo lejos, regresa en varios días.

Hasta allí no solo mentí, si no que encádeme a mi hijo al pecado y aprendió a hacerlo como algo normal y adicionalmente, tuvo que mentir en dos o más ocasiones si la conversación se prolonga.

Si en un par de días me cruzo en el camino con mi vecino, tendré que mantener la mentira y completarla, cuando me pregunte ¿y que tal su viaje, donde andaba y que estaba haciendo? Etc.
 
Es así como la mentira nos va encadenando al pecado y es más difícil detenerla.
 
Segundo Ejemplo: Aquí voy a usar una especie de telenovela mediocre para mostrar el pecado, es lo que llamamos una “mentira piadosa”
 
Primera escena: Esta mi abuelita en el hospital en cuidados intensivos y ve como yo hablo con el medico, el cual me explica que ya no hay nada que hacer, que el cáncer la consume y no le quedan si no unos días de vida.
 
Segunda escena: Me acerco a donde mi abuela y le digo que todo esta bien y que ya me puedo ir a la casa. Ella me pregunta por que vio mi preocupación y la del medico cuando hablábamos y yo le respondo que no estábamos hablando de ella si no de la paciente de la siguiente habitación la cual se esta muriendo. (Segunda mentira)
 

Tercera escena: Ya en casa instalados, un amigo se acerca y me dice “no sería bueno traer un sacerdote, para que se confiese y darle los santos oleos” a lo cual luego de pensarlo le digo: No, no porque se daría cuenta que le mentí y de que esta grave, así que esperemos un par de días a ver que pasa.

Cuarta escena: regreso de trabajar y recibo la noticia de que la abuelita acaba de morir en “PECADO MORTAL”, que remordimiento tal terrible. FIN.
 
Tal ves parezca exagerado pero puede llegar a ocurrir cuando utilizamos las mentiritas piadosas, muy diferente hubiera sido la telenovela, si le contamos la verdad, le traemos al sacerdote y nos dedicamos unos días a acompañarla en oración.
 
Así que OJO con las mentiras que decimos porque no sabemos hasta donde llegan.
 
La televisión nos vende la mentira casi como algo normal, son muchas las comedias en las cuales se utiliza la mentira para hacer reír, y vemos como una pequeña mentira causa una bola de nieve en los acontecimientos.
 
Pasemos a otro de nuestros “pecadirijillos”, El egoísmo siempre nos lleva a aprovechar las circunstancias para nuestro propio beneficio.
 
A veces nos sentimos con más derechos que lo demás y utilizando nuestra “astucia” aprovechamos cualquier oportunidad para ello, basta ver en la cola o fila de algún servicio donde notamos que vamos a perder mucho tiempo viendo que hay mucha gente adelante, entonces es cuando miramos como hacer la trampa y aprovecharnos.
 
En donde vivo, existe una fila especial en los bancos para las personas con discapacidad, mayores de edad, embarazadas o con hijos pequeños y es curioso ver como llegan allí “embarazadas de un día”, mujeres cargando hijos de 8 años, etc., con tal de no hacer la fila larga, es que acaso no todos tenemos el mismo derecho a ser atendidos por igual?
 
Somos tan astutos que nos queremos “colar” hasta en la fila del confesionario.
 
La astucia es solo un acto egoísta que es aplaudido por muchos como una acción inteligente.
 
Hay muchos actos que se convierten en falta de fe, el hecho de comprar una Lotería no es acaso uno de ellos?, Si Dios quisiera darnos algo, un par de millones por ejemplo, crees que necesitaría que compraras la lotería?, o él encontraría la forma de hacérnoslo llegar?
 
Es posible que el que termine dándote el dinero sea el Diablo para atraparte en tu ambición.
 
La iglesia nos habla hoy de los pecados del mal uso de los recursos naturales, el gasto excesivo de agua, energía eléctrica, y el daño a la naturaleza, todos estos pecados se convierten en actos egoístas, donde llenamos una bañera con varios litros de agua sin importar que hay muchos que no la tienen para calmar su sed.
 
El arriesgar la vida en actos de exhibición, por dinero o fama no son acasos actos contra nuestro propio ser?, no es nuestro cuerpo físico una donación de amor del Señor dada en “administración”, y sobre la cual no se debe tomar a la ligera? Y sobre la cual debo dar cuenta como en la parábola de los talentos?
 
Si usamos el juego de la “ruleta rusa”, en el cual hay una bala y seis o más compartimientos, pensamos que es un acto de alto riesgo, sin embargo si fueran una bala y 30 o 50 compartimientos, no seria algo similar?, es necesario arriesgar la vida para entretener al alguien y mostrarnos como los mejores manejando una moto, un carro de carreras o algo así?
 
Nuestro cuerpo es templo del espíritu santo y como tal debe ser tratado, sin alcohol, sin droga ni cigarrillo, y sin excesos de sexo o comida.
 
El simple hecho de pasarse un semáforo en rojo, o atravesar el vehículo, podría causar un accidente posiblemente leve, pero en el cual puedes llegar a quitarle la Paz a otro ser humano y amargarle el día, si uno lo mira fríamente es un acto nuevamente de egoísmo donde lo importante son mis necesidades sin importar las de los demás seres.
 
Así mismo existen muchos pecados que cometemos por que es la costumbre o “porque todos lo hacen”, es el caso de la evasión de impuestos justificado claro, por que este gobierno es un corrupto y para que le vamos a llenar los bolsillos etc.
 
La violación de los derechos de autor, las copias de libros, de Cds, es parte del menú.
 
Nos gusta “hacernos los locos”, no damos la cara ni saludamos a las personas que no nos interesan, estamos tan metidos dentro de nosotros mismos y tan ocupados consintiéndonos, que pasamos por alto las necesidades de los demás  dejamos de lado la más elemental cortesía con un empleado, con un vecino, etc.
 

Debemos tomar conciencia que cada ser que se nos cruza en el camino, ha sido puesto allí por el Señor para que hagamos algo por él,puede ser una simple sonrisa, un saludo, un simple consejo o una ayuda económica, muchas veces tratamos al mendigo con desprecio cuando deberíamos desearle al menos un “Valla con Dios” o un “Que Dios lo Bendiga”, en vez de arrojarle una moneda para quitárnoslo de encima.

Todo pecado, ya sea venial o mortal genera tiempo en el purgatorio y se va acumulando a lo largo de la vida, solo es reparado con actos de amor, eucaristía, evangelización, y reparación en el caso de que sea posible realizarla.
 
La confesión o el acto de reconciliación restauran mi relación con Dios, pero no me libera del hecho de tener que purgar en el purgatorio el daño causado, así que “¿no es mejor no cometer pecaditos que nos generen purgatorio?
 

Debemos comenzar a pensar y actuar de acuerdo con las leyes establecidas por Dios y a evitar caer en el pecado por muy leve que pensemos que sea.