Regálame tu hoja de Vida

Hace algún tiempo atrás, comencé a reflexionar acerca de como invertimos nuestro tiempo durante el trascurrir de la vida y me di cuenta de lo absurdamente errónea de esta distribución.

Nosotros como seres humanos contamos “Dios mediante”, en condiciones normales con cerca de unos, no se tal vez 80 años de vida útil y consciente, los primeros años de vida los gastamos aprendiendo a defendernos en el mundo, a comer, caminar, hablar y entender como funciona el mundo, luego empezamos con la carrera meteórica pasando por 6 o 7 años de educación básica, eso si antes de pasar unos años en cursos para párvulos, pre kínderes y kínderes, etc., para continuar luego otros 6 años en una secundaria y apenas a los 16 o 17 años estamos empezando a aprender a defendernos en la vida.

Luego de ello, casi como una obligación y dependiendo de las capacidades económicas ingresamos a una Universidad a invertir otros, aproximadamente 6 años de vida.

Así llegamos a los 23 o 24 años en el mejor de los casos a convertirnos en profesionales en un área.

No se como será en otros países, pero donde yo viví la mayor parte de mi vida, este es apenas el comienzo debido a que hay un excedente tan grande de profesionales en todas las áreas, que  existen médicos, abogados e ingenieros manejando taxi por falta de trabajo.

La competencia de profesionales es tan fuerte, que nos obliga a tener al menos un postgrado, una maestría o un doctorado, dos profesiones, saber varios idiomas, para poder marcar la diferencia y poder a un cargo con un salario aceptable.

Luego de ello (tal vez cerca de los 30 años de vida), empezamos una carrera profesional donde para sobrevivir debemos mantenernos actualizados y comenzamos a tomar cursos de actualización, certificaciones, diplomados (de todo se inventan para ello) y llegamos a los 50 años aún en este ritmo continuo para mantener nuestro empleo o poder seguir siendo considerado como un consultor o asesor competente.

Tengo que confesar que mi vida ha sido un espejo de la de muchos y que invertí al menos hasta los 47 en estas condiciones.

Luego de ello, también en mi caso, empecé a quedar sobre calificado y ya era muy viejo para trabajar (basta con ver en los clasificados de un diario para darse cuenta).

Entonces ya es tarde para pensar en como hemos usado nuestro tiempo teniendo en cuenta que los mejores años de nuestra vida se han ido y no hay marcha atrás.

No somos muy consientes que luego de la vida terrenal existe una vida eterna y que a diferencia de esta es infinita, sin embargo que preparación hemos hecho para ella, si pensáramos con lógica si hemos invertido 30 o más años para prepararnos a la vida terrenal, cuanto debiéramos invertir para la vida eterna?

Si hoy viniera un famoso empresario de una gran empresa a decirme que, he sido preseleccionado para un excelente cargo y requieren mi hoja de vida para la evaluación, ¿cuántas hojas podrías llenar con los estudios, trabajos, proyectos etc. que has realizado a fin de convencer al empleador de que eres la mejor opción?

Les cuento sin presumir que yo tenía una hoja de vida que la denominaba reducida con más de 15 hojas (a espacio sencillo), lista para enviar al que me la solicitará. Con esto quiero decir que mi experiencia como profesional y mis estudios excedían esta cantidad de hojas.

Pero si en vez de venir este famoso empresario a ofrecerme un cargo, llegará el mismo Jesús y me dijera:”tengo un cupito en el cielo y me gustaría que me hicieras llegar tu hoja de vida para ver si te haces merecedor al cupo”

Les cuento que cuando pensé en esta idea, no tenía hoja de vida para enviar. Todo lo que había hecho en mi vida lo había hecho para mí y casi nada para Dios y al día de Hoy no creo que haya llenado más de dos hojas (a doble espacio).

Así es que me he puesto a reflexionar en lo que tiene y no tiene significado para Dios y es por eso que deseo que lo tomen en cuenta para su vida.

Para comenzar el señor nos dice que debemos hacer todo con Amor (altruista y desinteresado) y como una ofrenda para Dios. En Corintios 10, 31 San Pablo nos dice:

31 Por tanto, ya comáis, ya bebáis o hagáis cualquier otra cosa, hacedlo todo para gloria de Dios.
 

En Corintios 13, 3  también nos dice:

3 Aunque repartiera todos mis bienes, y entregara mi cuerpo a las llamas, si no tengo caridad, nada me aprovecha.
 

¿Cuantos actos de nuestra vida hemos hecho sin amor, solo por cumplir, por aparentar, por pasar el rato etc., o cuantos por amor a nosotros mismos, a los demás pero con interés?

Cuando comencé a pensar que poner en mi hoja de vida, se me vino a la mente que era bautizado, pero al pensarlo bien me di cuenta que ese no era merito propio sino de mis padres.

Recordé que había hecho la primera comunión, pero también recordé que estaba más pendiente de la fiesta, que de recibir al Señor en comunión.

En general muchas de las cosas que me llegaban a la mente tenían un pero …

Y para completar, me hice consciente que mi hoja de vida terrenal le interesaba muy poco al Señor y recordé una anécdota que me sucedió hace algunos años y que dice:

En el Año 2001, viaje a Boston a realizar una negociación con una firma norteamericana que desarrollaba software para educación en internet y estando en un salón esperando que nos atendieran escuchamos una conversación entre el presidente de la corporación y uno de sus vicepresidentes donde el presidente “ lo regañaba” y le decía “es que tú no tienes un MBA, tú no eres nadie”, con mi socio nos miramos y yo le pregunte si el tenia un MBA (Maestría en administración de Negocios, muy exclusiva en aquella época), el me respondió que no y yo tampoco había cursado esos estudios.

Ustedes creen que para Jesús tendrá alguna importancia si hemos o no cursado un MBA?

Al igual hoy pienso que casi todas las cosas que he estudiado y los proyectos que he realizado los he hecho para crecer en el mundo y no para crecer para Dios.

Así es que es, como empezar de nuevo, y arrancar con la hoja en blanco a ir paso a paso con el Señor Jesús y que todo lo que emprendamos empecemos a hacerlo con “AMOR”, la cual es la única lección, que hemos venido a aprender y la única que tendrá en consideración el señor en nuestra hoja de vida.

Es importante seguir las reglas que el señor nos da:

Lucas 11, 42

“Pero, ¡ay de vosotros, los fariseos, que pagáis el diezmo de la menta, de la ruda y de toda hortaliza, y dejáis a un lado la justicia y el amor a Dios! Esto es lo que había que practicar aunque sin omitir aquello.”

 
 

Juan 15, 10

“Si guardáis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor, como yo he guardado los mandamientos de mi Padre, y permanezco en su amor.”

1 corintios 16, 14

Haced todo con amor.”

 
 

Efesios 4, 2

“con toda humildad, mansedumbre y paciencia, soportándoos unos a otros por amor,”

Reflexionando en estos temas y con la voluntad presta a hacer la voluntad del señor, debemos empezar a cambiar nuestra forma de ver la vida y en tomar como ejemplo la vida de Jesús  para poder ir “creando” una hoja de vida digna para ofrenda del Señor,  buscando siempre el camino de salvación que Jesucristo nos ofrece.