El Judas en Mí
 
Como respuestaa una pregunta acerca de la vida de Judas y la traición a Jesús, comencé a meditar acerca de realmente quien era Judas y cual fue su pecado.
 
Si nosotros reflexionamos tratando de profundizar encontramos que la vida y los actos de Judas no son tan ajenos a los que hoy muchos cometemos en la vida actual.
 
Primero que todo veamos quien era y que lo motivo al acto tan terrible de traición.
 
Para comenzar Judas era letrado, con cierto grado de cultura, fue por eso que fue nombrado el tesorero de la “campaña” ya que el era de los pocos que sabia sumar, y estaba en capacidad de llevar una contabilidad, esta condición lo hacia sentirse muy superior al resto de los apóstoles los cuales apenas en su mayoría eran simples pescadores ignorantes e incultos, por tanto el tendría la ventaja en el caso de que Jesús ganase las “elecciones” y decidiera escoger a sus ministros.
 

Segundo podemos concluir por sus reacciones y actos en la Biblia que era bastante ambicioso y ansioso de fama, poder y dinero (¿cuantos de nosotros empezamos a identificarnos con él?), el veía en Jesús un líder Político, militar y pensaba que llegando al poder podría disfrutar de buena parte de la “tajada” y los beneficios que Jesús iba a conseguir.

 
Cuando Jesús, les anuncio la razón principal de su presencia en la tierra, (en conclusión podemos decir que Jesús venia a “perder la elecciones”), la decepción se puede decir fue general, sin embargo para Judas fue aun peor ya que sus esperanzas en la victoria derrumbaban su castillo de arena y ya no tendría ni la fama, ni el dinero, ni el prestigio esperado.
 

De esta gran decepción nace la tentación de entregarlo para poder así con la paga recibida recuperar algo del tiempo desperdiciado e invertido en la campaña de Jesús.

La traición aquí surge entonces como una respuesta al líder perdedor con el cual no podrá obtener nada de lo esperado.
 
Reflexionemos ahora en nuestra vida cuántos actos “judaicos”, cometemos nosotros y cual lejos estamos de acto similar.
 

A Judas a veces lo vemos como un ser terrible y calculador, endemoniado y digno de Odio, pero en realidad podemos parecernos muchísimo a él y equiparar su pecado con el nuestro.

Si actualizáramos a Judas Hoy, podríamos tal vez compararlo con Osama Bin Laden , ya que luego de Septiembre 11 del 2001, se convirtió en el personaje más odiado en el mundo actual, ese era Judas para los cristianos de la época. (Recordemos que no debemos odiar al pecador si no al pecado que reside en él. es mejor orar por él, para que Dios lo libere de las cadenas de Satanás, así como Jesús dijo “perdónalos por que no saben lo que hacen).
 

Para comenzar cuantos de nosotros nos sentimos muy superiores  los demás, en especial a los que son ignorantes o no tienen educación?, somos acaso muy diferentes al Judas de aquella época, frente a la incultura de los apóstoles? despreciamos constante a los demás por que no tienen la misma cultura que yo, o no tienen los mismos “pergaminos” o estudios que yo.

Nuevamente, no estamos nosotros llenos de ambición y andamos buscando, fama, poder, prestigio y dinero y en ocasiones al igual que Judas nos dejamos sobornar, damos sobornos, nos quedamos con las “vueltas” cuando el tendero se equivoca, cobramos más de lo usual cuando alguien se descuida, no pagamos los impuestos que debemos o nos hacemos los “locos”, para no pagar un préstamo?

Somos acaso nosotros dignos de un acto de traición similar, que no haríamos nosotros por un botín similar a las treinta monedas de plata?, no se que tanto sea en moneda de hoy, pero podrías suponer que alcanzaría para comprar una casa o un automóvil último modelo.
 
Estarías acaso dispuesto a pagar un soborno y cometer un pecado mortal?, o acaso hacer trampa para ganarle a la competencia un negocio, o simplemente abandonarías al Señor quien te espera en su banquete semanal en la iglesia para trabajar unas horas extras y así conseguirlo?, hasta donde llegaría tu ambición, cuanto tiempo llevas alejado de la iglesia por ir a alguna otra actividad que consideres más lucrativa y que de más dividendos?
 

En ocasiones acaso no somos capaces de recibir la eucaristía con dudas acerca de si nos encontramos o no en pecado mortal en el momento de hacerlo?, o por aparentar santidad o pena con los demás lo hacemos?, recordemos que en la última cena luego de que Jesús, reparte el pan y el vino instituyendo la eucaristía, es Judas el que la recibe en pecado mortal y las escrituras nos muestran lo que le sucede: JUAN 13, 27.

y entonces, tras el bocado, entró en él Satanás. Jesús le dice: «Lo que vas a hacer, hazlo pronto.”
 
Jesús utilizaba el dinero recibido para ayudar a la gente pobre, lo cual le molestaba a Judas, ya que prefería robárselo, pero lo aceptaba ya que podía considerarlo como parte de la “campaña” y la obtención de “Votos” para su maestro.
 

Cuantas veces hacemos donativos por interés, por quedar bien ante los demás, o por sanear nuestra conciencia, muchas de las donaciones actuales son pura filantropía y corresponden  más a “tapa conciencias” o a tranquilizarnos sintiéndonos muy generosos generalmente dando de lo que nos sobra o de lo que tenemos acumulado y lleno de polvo en un baúl?

Cuantas veces traicionamos a Jesús, insultando y blasfemando a aquel que osa oponerse a nuestros intereses y transgredir lo que consideramos nuestros derechos?.
 

Llegamos a Odiar a cualquiera que no este de acuerdo con nuestras opiniones y pertenezca a un equipo o grupo rival, al igual que Judas termino odiando a Jesús por no ser lo que él esperaba.

En conclusión, la verdad no creo que entre el Judas de aquella época y el Judas en nosotros exista una diferencia muy