Espíritu Santo – Mitos y verdades.
 
 

Existen algunos mitos y verdades relacionadas con el espíritu santo y sus dones que quisiera hacer un pequeño aporte para ayudar a aclarar algunas ideas.

Ya hemos aclarado el quien es? En el artículo titulado Espíritu Santo El Gran desconocido, el cual les recomiendo antes de empezar a leer este documento, ahora aclaremos algo relacionado con sus dones.

 

Para comenzar quisiera revisar una definición de don o carisma que nos da un teólogo Alemán Heribert Muhlen y es:

Carisma es una aptitud natural que ha sido liberada por el espíritu santo y asumida para el servicio de la edificación y crecimiento del cuerpo de Cristo.

 
Debe estar puesta al servicio de la comunidad.
 

Por ejemplo, un ateo puede tener una gran habilidad para la enseñanza; es un don de Dios, pero no es un don espiritual, ni puede considerarse un carisma y solo a través del bautismo puede llegar a serlo.

 

Por medio del Bautismo, es que el espíritu santo puede empezar a actuar a través de nosotros y con él se nos da un regalo, que muchas veces o no somos conscientes de su existencia en nuestras vidas o siéndolo no queremos abrirlo por temor al compromiso que implica.

 

Es así como en el bautismo recibimos los dones del espíritu y se convierten en un arma de doble filo ya que con ellos adquirimos el compromiso de usarlos para el bien comunitario y en ocasiones los usamos para nuestros propios intereses personales mezquinos o para nuestra propia vanagloria, de todo ello debemos igualmente dar cuenta al Señor ya sea de usarlos mal o de enterrarlos como el siervo en la parábola de los talentos.

 

Los dones no tienen nada que ver con nuestro nivel espiritual, usualmente llegamos a pensar que están asociados con nuestro nivel de santidad, lo cual es un error, esta creencia nace por el hecho de que muchos santos los han tenido.  Lo cierto es que el espíritu se les puede dar a cualquier persona para su crecimiento espiritual y puede dárselo a personas mediocres en lo que respecta a la santidad.

 

En la biblia tenemos muchos casos como el de Sansón el cual era muy carismático pero también era muy inmoral o el de Saúl que profetizaba pero quería asesinar a David.

El Padre Hugo Estrada en su libro Los Dones del Espíritu Santo nos dice “Todo bautizado a sido equipado con los dones que necesita para su santificación”.

Para saber si una persona es santa no es necesario conocer sus dones y como se expresan en ella, si no hay que buscar mejor, evidencia de cómo se expresa el Fruto del Espíritu Santo en su vida.

 

En el libro de Gálatas 5, 22 tenemos:

 

En cambio el fruto del Espíritu es amor, alegría, paz, paciencia, afabilidad, bondad, fidelidad, mansedumbre, dominio de sí; contra tales cosas no hay ley.
 

También cometemos el error de asociar el carisma a la santidad y a la persona, es así como se dice comúnmente “fulanita tiene unos dones extraordinarios” pero la verdad es que los dones no le pertenecen a nadie, son del Espíritu.

 

Debemos tener mucho cuidado de no convertirnos en seguidores de fulanita y de los que creemos, son sus dones, ya que podemos caer fácilmente en idolatrías y buscar por ejemplo adivinadores y personas que reciben mensajes de la Virgen por ejemplo y convertirlas en nuestras consultoras en toda materia, igualmente en la misma forma “usamos” a los sacerdotes para consultarlos  si compramos la lotería terminada en 7 o en 8 o como asesores en compras de finca raíz.

 

Así, como dice la canción, la sombra de San Pedro se dice que sanaba, y ni era Pedro ni era su sombra, era el Espíritu Santo.

 

Y, no era San Pablo ni su ropa vieja, ni sus pañuelos los que sanaban, era el Espíritu que vivía en ellos.

 

Así como nos los da, igualmente nos lo quita en cualquier momento, algunos de los dones son momentáneos y solo se hacer presentes en momentos extraordinarios o pueden darse por un periodo de nuestra vida.

 

En Mateo 16,13,  Pedro a la pregunta de Jesús “Quien dice la gente que es el hijo del hombre?· responde, “ tu eres el Cristo, el hijo de Dios vivo”, a lo cual Jesús, le dijo que eso se lo había revelado el Espíritu Santo,
 
sin embargo unos versículos adelante en Mateo 16,21, Pedro “reprende” a Jesús, cuando Jesús le anuncia su muerte a lo cual le dice “Quítate de mi vista, Satanás! ¡Escándalo eres para mí, porque tus pensamientos no son los de Dios, sino los de los hombres!”.
 
Este ejemplo nos ilustra primero la presencia del Espíritu Santo en Pedro y luego la presencia del espíritu del mal en él.
 

En 1 de Corintios 12, 11 San Pablo nos aclara de que el Espíritu “hace lo que le da la gana” en relación con los dones, se los da a quien quiera cuando quiera y los que quiera sin mediar ninguna capacidad o atributo en la persona.

 

Debemos ser conscientes que somos instrumentos del señor y por tanto ni escogemos que instrumento vamos a hacer, ni la melodía que vamos a ejecutar. Podemos ser el violín que está al frente de la orquesta y toca asiduamente o el tambor que esta al fondo y toca cada media hora.

Realmente los dones del espíritu son muchísimos, en la biblia el número siete es el número perfecto (infinito), aunque generalmente se hable de siete, los teólogos han encontrado hasta unos 27 dones mencionados en las escrituras.