Cuentos de Reflexión
Simón, el Sapo Sabelotodo.

 

En el gran charco que se forma cada invierno, habita una gran familia de insectos, roedores, alimañas y batracios, la ley del más fuerte se impone, aunque algunos tratan de vivir en armonía, existe la necesidad de comer y sobrevivir y siempre se terminan comiendo unos a otros.

En aquel ambiente vivía el “Don sapo”, era llamado en esa forma debido a que había sobrevivido mucho tiempo y conocía mucho de lo que pasaba y había pasado a lo largo del tiempo. Se le consideraba un sabio y muchos acudían a consultarle; podría decirse que era un gran erudito y doctor en muchos temas.

 
SAPITO CON SOMBRERO Desde pequeño, Simón, el Sapo había sobresalido por su gran inteligencia y sus capacidades para aprender; Desde los primeros años era el primero en su clase y sus calificaciones superaban por mucho a los demás sapitos.
 
En la secundaria sapera, no hubo mayores cambios, fue así como obtuvo una renombrada beca para estudiar en la universidad sapiense, no conforme con ello, estudio una maestría en salto de la rana y un doctorado en pantanos.Entre otras sabia varios idiomas y se comunicaba fácilmente con los demás animales de su ambiente y sabia croar en tres lenguas. Por ello logro ocupar altos cargos entre ellos, administrador del charco mayor, gerente de recursos sapíferos en renombrados parajes y Director de la escuela de salto largo. Se podía decir que Simón era reconocido como un sapo-sabio. Su vida transcurría en los pantanos y charcos y los demás sapos sentían gran admiración por sus logros.
 
Un día sintió que una mano gigantesca lo tomaba y arrojaba lejos a las profundidades del charco vecino y al golpearse contra una roca sintió morir. Luego de algunos instantes de intenso dolor, se lleno de una gran tranquilidad y vio en el fondo un deslumbrante SOL, al cual se dirigió. Al acercarse fue recibido con gran cordialidad por un hermoso sapo cuyo color verde intenso lo hizo sentir en el mismo sapo-cielo.

 Intuyó que ese ser era Sapo-Santo y que lo invitaba a pasar  a un hermoso lugar.  Sapo-Santo le explico que su estancia allí obedecía a un “rendimiento de cuentas” y que debía pasar por unas pruebas para establecer si tenía meritos para ingresar al menos al primer nivel del sapo-cielo, más conocido como sapo-purgatorio.

Así, sapo Simón, debía someter sus actos y los acontecimientos de su vida a un análisis realizado por un aparato conocido como el “AMORIMETRO”, este dispositivo, tiene la capacidad de medir el porcentaje de amor desinteresado y puro de los actos de su vida.

 Sapo-Santo, le explicó que sus actos deberían al menos tener un diez por ciento (10%) de amor, para considerarse validos para su paso al santo-cielo. Sapo Simón, pensó para sus adentros; “esto esta muy fácil, es mosca comida”, es apenas un 10% y yo he tenido mucha sapo-misericordia  y buenas obras en mi sapo-vida.

 Sapo-Santo, entonces le explicó el procedimiento, “tu me vas contando las cosas buenas con amor que has hecho, ellas van a ingresar al Amorímetro y este nos dirá que porcentaje de amor tiene el acontecimiento. Le explico que el Amorímetro es como un extractor de jugos que separa el liquido (Amor) de lo demás.  Comenzó la prueba, Simón recordaba un hecho y el Amorímetro calculaba el porcentaje de amor  correspondiente. 

Luego de mencionar muchísimos hechos, los porcentajes se mantenían muy bajos, menores al 0,05%, entonces sapo simón, molesto indicando que el aparato debería estar fallando y pidió el cambio, a lo cual Sapo-Santo, le respondió: “si quieres usamos tres aparatos en paralelo a ver que resultados tenemos” y además colocamos un hecho de otro aspirante que ha obtenido 60% en el resultado.

 Sapo Simón, consintió y se reanudaron las pruebas, pero los resultaron no cambiaron y fueron idénticos en los tres dispositivos. Simón seguía molesto porque pensaba que muchos de sus hechos estaban llenos de amor. 

Sapo-Santo, entonces le dijo, vamos  a analizar hecho por hecho para establecer la realidad, debes tener en cuenta que, en un acto de amor puro y desinteresado, no debe haber ningún sentimiento egoísta, de interés personal o condicional, así que dime que acto en especial consideras que cumple esta condición?

 Simón pensó por un momento y dijo: “yo he criado a mis hijos con amor y siempre les he dado lo que necesitan”.

 Sapo-Santo respondió, ha sido realmente desinteresado? La otra vez te escuche decir “estos hijos ingratos uno se sacrifica por ellos, les da todo y como le pagan?, Abandonándolo”,  considera que realmente fue un acto desinteresado y que no esperas nada de ellos? No los criaste para que te sirvieran cuando estés viejo?.  Sapo Simón continuo diciendo: “yo he dado limosna a muchos sapos y los he ayudado”.  Sapo-Santo contesto: “cuando diste la limosna, los miraste  a los ojos?, lo hiciste con amor? O fue para quitártelos de encima, o por simple compasión? Tus donativos son hechos por filantropía?,  Porque pobres miserables no tienen nada y hay que ayudarlos?, O acaso los diste para quedar bien ante los demás o para tranquilizar tu conciencia?.

Sapo-Santo, continuo diciéndole, “recuerda lo que dijo Sapo-Pablo,  Aunque repartiera todos mis bienes, y entregara mi cuerpo a las llamas, si no tengo Amor, de nada me vale. Igualmente Jesús en la biblia humana, dice que cuando muchos, le digan que han profetizado en su nombre, hecho milagros etc., el responderá, NO LOS CONOZCO.”

Sapo Simón, se quedo un rato pensativo reflexionando, y se dio cuenta que casi todos sus actos, de amor, estaban manchados con algo; intereses personales, vanagloria, falsa compasión y necesidad de sentirse admirado etc.  También  al recorrer su vida, se dio cuenta que no todo era color de rosa, que entre otras cosas se había comido las moscas que iban a pedirle consejo, que abusaba de su autoridad como jefe, que se aprovechaba de la inocencia de los renacuajos, para no pagarles lo debido,  y muchas otras sapicosas.

  un  segundo después, sapo Simón, sintió que se ahogaba y haciendo un esfuerzo sobre sapo, se aferro a un matorral que salía del charco y regreso a la vida, pensó entonces que había tenido una pesadilla mientras caía en el agua.

Los días que siguieron al acontecimiento sapo Simón, vio como su casa y su charco eran destruidos por unas grandes máquinas con ruedas y que los demás animales habían huido al charco vecino.

 

 Simón, se dedico entonces a construir no solo su casa, si no ayudar a construir la de los demás animales de su ambiente; El había aprendido que todos los conocimientos y sabiduría que había adquirido a lo largo de su vida, debía ponerlos con amor al servicio de la comunidad y de los demás.

 Autor: HMP