Cuentos de Reflexión
 
El embarazo de Emily
 
Desde muy pequeña, Emily era una niña muy especial, sus padres se sentían muy orgullosos de sus logros y de sus capacidades, ella ya había llegado a la pubertad y a sus 14 años empezaba a sentir  muchas inquietudes, y a coquetear con los compañeros de su escuela.
 
Ya había tenido algunas relaciones emocionales, con alguno de ellos pero no habían sido muy exitosas, por eso ella andaba muy temerosa y prevenida con los coqueteos de algunos de sus compañeros.
 
Le sorprendió mucho que Javier hubiera puestos sus ojos en ella, teniendo en cuenta que él estaba muy bien “ranqueado”  en la lista de los más atractivos y cotizados entre los jóvenes de la secundaria.
 
Javier era un apuesto joven, capitán del equipo de futbol, su nivel académico no era sobresaliente, pero era un buen estudiante; su padre era de los miembros del consejo directivo de la escuela y había sido elegido por su posición social y económica, las cuales eran muy buenas.
 

Así que cuando Javier empezó a coquetearle y a pedirle que saliera con él, ella se sintió muy alagada y contenta.

La relación comenzó muy bien, luego de varias idas a cine, invitaciones a helado y salidas a comer, Emily cada vez se sentía más enamorada y orgullosa de su relación, tanto, que empezó a descuidar a sus amigas y a bajar las notas de sus calificaciones, que siempre habían sido sobresalientes: Su profesora de matemáticas lo había notado y le había pedido que no se descuidara, pero ella no estaba con la mente en los estudios sino vivía pendiente de su celular, de sus mensajes y de las salidas a pasear con Javier.
 
Luego de un tiempo Javier empezó a insistirle que necesitaba una prueba de su amor y que si quería que la relación siguiera creciendo debería complacerlo.
 
Ante las negativas de Emily, Javier se retiraba molesto y dejaba de hablarle por varios días, pero luego regresaba e insistía nuevamente.
 
Al fin de tanto insistir, Emily accedió a darle la prueba de su amor y esa tarde se reunieron luego de la escuela en una pequeña habitación en un hotel del centro de la ciudad.
 
La relación se consumó y aunque no fue muy gratificante para Emily, ella se sentía feliz por compartir su amor con Javier.
 
A partir de ese momento las cosas comenzaron a cambiar. Javier parecía que se escondía y no contestaba sus mensajes, sus compañeros del equipo de futbol, ahora la miraban como burlonamente y se reían cuando ella pasaba. Emily no entendía lo que estaba sucediendo, solo quería refugiarse en los brazos de Javier, pero el no respondía sus llamados.
Las vacaciones se acercaban y ella sintió que las posibilidades de encontrar a Javier en la escuela se estaban esfumando. El celular de Javier no estaba disponible nunca (se parece a nuestros sistemas de las operadoras de celulares) y se le estaba acabando la paciencia.
 
Para completar el cuadro, Emily empezó a sentirse mareada y su periodo menstrual estaba retrasado, entonces decidió hacerse una prueba de embarazo, que resultó positivo. Es decir,que estaba esperando un bebé "no esperado". No lo podía creer, así que decidió repetirla dos veces más.
 
Cuando ya quedó convencida que no existía duda y que no había otra solución que afrontar la situación, miles de cosas empezaron a pasar por su cabeza: Como afrontaría esta situación?, Como se lo diría a sus padres?, En especial su padre que era bastante estricto y la tenia como la niña de sus ojos?, y Javier que seguiría escondiéndose o pondría la cara para ayudarla?. No sabía como responder a estas preguntas que la embargaban y la hacían sentir una angustia infinita.
 

Luego decidió llamar a Fabiola, su mejor amiga, de la cual había estado algo distanciada últimamente. Al escucharla a través del teléfono no pudo contener el llanto y se desahogó efusivamente sin poderle explicar por  un rato lo que estaba sucediendo, su amiga la escucho y no podía creer lo que su compañera estaba viviendo.

Al día siguiente se reunieron a pensar en las posibles soluciones al problema. Fabiola le contó cómo su vecina había tomado la decisión de abortar para “eliminar el problema” a lo cual, Emily fue categórica en afirmar que no consideraría el aborto como una de sus opciones. Por largo rato pensaron en cómo hacer el anuncio y cómo ocultar el embarazo el mayor tiempo posible. Pensaron en consultar a un sacerdote, en buscar a Javier, en apoyarse en la tía buena de la familia y en otras tantas opciones.
 
Mientras tanto, Emily escribió un mensaje a Javier contándole lo sucedido y pidiendo su ayuda en el “problema”. A lo cual él inmediatamente respondió, que él, no tenia nada que ver en el asunto y que quién sabe quien, seria el causante de su desgracia. Emily lloró amargamente otra vez a pesar de que creía ya no tener más lágrimas y se dio cuenta que esto lo tendría que resolver sola sin la yuda del papá del bebé en camino.
 
Ella estaba abrumada con la situación, pensaba en la burla que tendría que afrontar en la escuela, en la vergüenza que le causaría a sus padres, en cómo sus vecinos la condenarían por su ligereza y en que su planes de ir a la universidad en el extranjero, se esfumarían por tener que encargarse de ese niño que llevaba en sus entrañas. Y nada de ello le gustaba y le parecía injusto, solo por haber cedido en una ocasión a sus impulsos del corazón.
 
Pasaba sus largas e interminables noches pensando en la solución que le evitara tanto sufrimiento sin encontrar sino una única salida “EL ABORTO”. Pensó que el  aborto evitaría que sus padres se enteraran, que no habría vergüenza de ninguna clase y que sus planes futuros de en la universidad tuvieran validez.
 
A pesar de su decisión inicial de no contemplarlo veía que era lo único que la sacaría de esa situación sin mayores contratiempos.
 
Entonces empezó a buscar en Internet dónde abortar, cómo eran los procedimientos y que necesitaba hacer. Allí encontró una clínica en su ciudad que los realizaba y ofrecía entre otras, total reserva, procedimientos rápidos de apenas una hora y media, bajos costos y excelente atención:" Aborto seguro"
 
Decidió entonces llamar  e ir a dar un vistazo al lugar: El lugar era como cualquier hospital, mucha higiene e iban y venían varias sonrientes enfermeras que la saludaban a su paso, pensó que podría estar como en su casa y que podría pagar su asesinato sin tener que pedirle a sus padres dinero para el “trabajito”.
 
Luego de reservar un turno para dentro de seis días regreso a su casa a encerrarse en su habitación, para no tener que conversar con sus padres de nada y evitar que notaran algo en su condición.
 
En esas largas horas de espera en su habitación sentía en que aunque, esta era la solución a sus problemas, no todo estaba bien y se auto engañaba diciéndose a sí misma que todo estaba justificado para no darle un mal rato a sus padres.
 
Había escuchado algunas veces de los derechos de la mujer, en algunas charlas en la escuela y que como mujer tenia el derecho a decidir lo que hay que hacer con nuestro cuerpo, pero aun así pensaba y desde cuando comienzan los derechos de la criatura que llevaba en su vientre?, o desde cuando se considera un nuevo ser?
 
Pensó que si ya tenia realmente un hijo en su vientre, no estaba ella llena de egoísmo al pensar en esa forma? No tendría entonces que pensar y decidir ahora por los dos?
 

Busco la respuesta en la Biblia, a ver si allí hablaba algo de la concepción y el comienzo de la vida y encontró un pasaje que decía:” “Antes de haberte formado yo en el seno materno, te conocía, y antes que nacieses, te tenía consagrado: yo profeta de las naciones te constituí,

Al continuar su búsquedaencontró en un salmo:

“y mis huesos no se te ocultaban, cuando era yo formado en lo secreto, tejido en las honduras de la tierra.  Mi embrión tus ojos lo veían; en tu libro están inscritos todos los días que han sido señalados, sin que aún exista uno solo de ellos.” ”, Allí en estos pasajes (Jeremías 1,5 y salmo 139), entendió que su hijo ya estaba con ella.

Su decisión de realizar el aborto empezó a tambalear, pero cuando pensaba nuevamente en la vergüenza, su futuro etc., daba un paso atrás.

Decidió volver a internet a buscar información sobre el aborto, sus consecuencias, testimonios, y todo lo que encontraba que hacia referencia.
 
Encontró tantas cosas que no sabia que hacer con tanta información.
 

Algunos decían que era su derecho, que los procedimientos eran fáciles, casi como extraer una muela, que estaba amparada por la ley y la constitución de su país, pero por otro lado encontraba testimonios de mucho sufrimiento en la operación, que la iglesia lo condena incluso con una excomunión automática, y que tendría algunas consecuencias postraumáticas, remordimiento etc., y también encontró muchas estadísticas de diversas índoles.

Encontró entre otros, testimonios de algunas jóvenes que luego de abortar se arrepintieron y que aconsejaban no hacerlo poniéndose como ejemplo contando como luego de muchos años de haber practicado el aborto seguían sufriendo por la decisión.
 

Al fin se quedo dormida con el teclado en sus piernas.

Al llegar el sexto día, aunque había puesto en la balanza todas estas cosas, seguía decidida y madrugó a tomar el trasporte público que la llevaría a consumar el acto, que aunque sabia no estaba del todo correcto, consideraba era lo mejor para ella.
 
Al subir al autobús, solo encontró un lugar donde sentarse al lado de una señora  de edad, que por alguna razón le recordaba a su abuela ya muerta.
 
Transcurrieron varias cuadras y de pronto sin saber porque le dijo a la señora ¡”voy a abortar”, la señora  intrigada y confusa solo la miro, Emily estaba sin saberlo, pidiendo auxilio a un extraño, ella reacciono y le dijo si se dirigía ahora mismo a realizarlo, a lo cual ella contesto con simple si, en voz baja y algo melancólica, ella pensó por un momento que decirle y al fin le empezó a contar una historia que era parte de su vida pasada, entonces le dijo: Cuando era joven, tenia muchas ganas de casarme y hacer una bonita familia, cuando me case, mi esposo y yo empezamos a tratar de convertir ese sueño en realidad, hicimos muchos intentos por tener un bebe pero este nunca llego, luego de un tiempo nos hicimos algunos exámenes para determinar cual era el problema y lo encontramos, yo era infértil y no podía concebir.
 
Así que debíamos intentar con algún método alternativo para tener al bebe; desde joven había pensado en adoptar un niño, pero esta idea solo empezó a crecer en mi cabeza, cuando supe que no podría procrear por medios naturales.
 
Mi esposo consintió y decidimos iniciar el proceso de adopción, a los pocos años ya habíamos adoptado una niña y un niño, los cuales le dieron curso a nuestros sueños.
 
Desde aquel tiempo, en mis oraciones siempre están presentes las madres que a pesar de los inconvenientes que se les presentaron, tomaron la valiente decisión de no abortar.
 
Luego de sonreír y dejar caer una lágrima la mujer, le dijo a Emily, no se, cual será tu decisión, pero si  decides tenerlo, podrías alegrar la vida de otros o podrías alegrar la propia tuya, la vergüenza que puedas experimentar ahora, pasara en unos meses y tu futuro será el que Dios decida, él no te abandonara, si decides cumplir con sus mandamientos, nada te asegura que tus sueños se realicen con o sin un hijo.
 

Piensa lo bien, y toma la decisión no solo pensando en ti en forma egoísta, sino incluye en ella a tu bebe y a los demás. Emily, se puso de pie y descendió del bus para regresar a casa.

 
Autor: HMP