Cuentos de Reflexión
 
Chateando con Jesús


En días pasados, como de costumbre, ingrese a internet, a revisar mí correo y encontré un mensaje de tantos que me llegan hoy día y estaba dispuesto a borrarlo, sin embargo algo me llamo la atención, algo que me causo mucha curiosidad y decidí leerlo y revisarlo antes de borrarlo.

Era un mensaje de un Jesús, que pedía ayuda y al revisar el e-mail de quien lo envió, decía Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.
 
Al leerlo encontré que solicitaba una cita de encuentro en Windows Live Messenger, para chatear, por pura curiosidad confirme, el día y la hora de encuentro aunque no estaba muy seguro de cumplirla.
 
Al fin, al llegar el momento active el MSN, y me dispuse a cumplir la cita.
 
La conversación comenzó con un simple saludo y él me pregunto como me encontraba y que había pasado en los últimos años que no había vuelto a saber de mi, con ironía yo le respondí, como para no darle información relevante, que mi vida no había cambiado mucho en los últimos años y seguía trabajando en el mismo lugar en las mismas condiciones que siempre. El me dijo entonces que si me habían ascendido ya al cargo directivo que yo estaba buscando desde hacia algún tiempo, me intrigo que supiera esa información, pero luego recordé que en mi perfil de facebook, había colocado alguna información personal y tal vez de allí se había enterado.
 
Pero nuevamente continuo sorprendiéndome, preguntando por mis hijos y como le iba a Laurita en la Universidad, a lo cual conteste con un simple bien.
 
Decidí, contraatacar y le pregunte que no recordaba bien en donde nos habíamos conocido.
 
El respondió que en la iglesia cuando yo había decidido hacer mi primera comunión y cada vez que asistía a las misas él, me estaba esperando en el altar.
 
Para este momento no sabia, si burlarme de él o que pensar, me sentí ofendido y pensé más bien,  que era él, el que se burlaba de mí
 
Trate de mantener la calma y seguí con lo creía era un juego.
 
Entonces le pregunte que cuando creía él, que yo no había vuelto a comunicarme con él, a lo cual Jesús respondió, desde que en el colegio te aliaste con Francisco y Rodolfo y decidieron irse a un “striptease”y luego a los burdeles a fornicar.
 
Yo me quede asombrado, como podía saber aquello?, seria posible que estaba realmente hablando con Jesús?, pero inmediatamente pensé que lo único posible, era que el tal Jesús fuera alguno de mis dos compinches de aquella época, que intentaban hacerme una broma, así que continúe con el juego pensando que era Rodolfo el más bromista de los dos.
 
Le pregunte entonces si sabia de la vida de Francisco y de cómo estaba, él me dijo que también estaba muy alejado y se encontraba ya alcoholizado,  porque bebíatodos los días. Entonces pregunte por Rodolfo y me contesto que había muerto ya, hacia más de tres años.
 

Pensé en ese momento que Rodolfo era tan capaz de mantener la broma incluso matándose a si mismo.

En este momento ya me estaba cansando del jueguito y decidí terminar la conversación diciéndole que si quería, podíamos reunirnos al día siguiente a la misma hora.
 
Esa misma noche se me ocurrió,  buscar a mis amigos en internet, busque en facebook ha ver si los hallaba allí, en directorios telefónicos etc. y solo encontré un aviso de prensa en donde se mencionaba la muerte de Rodolfo en un accidente hacia tres años, como Jesús había dicho.
 
Entonces reformule la idea y pensé en Francisco como autor de la broma, busque sobre él sin encontrar nada, pero sabia que el tenia un primo de nombre Joaquín, al cual halle en internet.
 
Lo contacte y de inmediato respondió que su primo se encontraba en un sanatorio ya que el alcoholismo le había producido una fuerte depresión.
 
Quien era entonces el que me contacto en el chat?. Busque en mi perfil y no había mención de mi trabajo como yo pensaba, así que como sabia tanto sobre mi?
 
Decidido a aclarar las cosas ingrese al chat al día siguiente, allí estaba Jesús aguardándome, me dijo, todavía no me crees verdad?, no crees que soy yo, tu salvador, te voy a dar una demostración que no podrás negar, recuerdas la ves que te acercaste a la iglesia a pedirme por tu hijo, cuando se encontraba enfermo?
Te acuerdas lo que me ofreciste como ofrenda, por la cura de tu hijo, nunca la cumpliste, pues hoy te la estoy pidiendo. Sabes que te estoy hablando de la penitencia que debes cumplir en el santuario de la virgen.
 
Yo aun sentía mucho dolor, cada vez que recordaba aquellos terribles días para nuestra familia y empecé a llorar como un niño al recordar, la falsa promesa que nunca había cumplido.
 
Jesús continuo, luego de una pausa como presintiendo lo que yo estaba sintiendo:
 
“Y ahora debes escuchar algunas cosas que tengo que decirte:” (Oración tomada de Internet)
 

  Yo soy el camino, y no me buscas, Yo soy la verdad, y no me crees.

Yo soy la vida, y no me disfrutas. Soy tu redentor, y se te olvida.

Soy tu salvador, y me rechazas. Soy misericordioso, y siempre abusas.

Soy tu guía, y no me sigues. Soy justo, y desconfías.

Soy amor, y me persigues. Soy la luz, y no me miras.

Me dices: "maestro", y nunca aprendes. Me dices: "pastor", y no me oyes.

Me dices: "señor", y no me obedeces. Me dices: "rey", y de mi te burlas.

Me llamas: "eterno", y no me esperas. Me llamas: "bueno", y no me estimas.

Me llamas: "santo", y no me imitas. Me llamas: "amigo", y me traicionas.

Me llamas “dulce”, y te repugno. Me llamas Rico, y no me pides.

Te di memoria, y te olvidas que existo. Te di inteligencia, y no me entiendes.

Te perdono, y más me ofendes. Te espero, y nunca llegas.

Te ayudo, y me criticas. Te cuido, y no me agradeces.

Te busco, y tú te escondes. Te hablo, y no me escuchas.

Te doy mucho, y me exiges más. Te hago fuerte, y te doblegas.

Te hago poderoso, y te esclavizas. Te hago rico, y te corrompes.

Te hago pobre, y me maldices. Te hago sabio, y me desprecias.

Te hago importante, y me denigras. Te hago sano, y te envileces.

Te hago mi hijo, y no me honras. En fin... soy tu Dios, y no me temes.

Dime hijo mío: ¿qué más quieres que haga por ti?
 

Tuya es mi gloria, si la quieres. Si eres desdichado, no me culpes,  porque he venido para darte todo esto y en abundancia...

 
Autor: HMP